Preu Populares: Perspectivas desde la educación popular

Reseña del Conversatorio organizado por el Diplomado en Educación Popular y Pedagogías Emancipatorias

Escrito por Paola Picón, Educadora popular y coautora del libro “Somos más que un puntaje. Preuniversitarios Populares. Fenómeno Social en Resistencia”

Había pasado por la Escuela Pública Comunitaria algunas veces pero siempre con la mala suerte de encontrarla cerrada, así que cuando me dijeron que la presentación del libro se iba a realizar en sus instalaciones, me alegré y pensé que era una buena instancia para, por fin, conocerla. Mientras esperábamos a que las participantes llegarán, aproveché para caminar por la sala en la que se iba a desarrollar el conversatorio, me detuve en sus afiches y en las fotos que daban cuenta de la existencia de experiencias como la Escuelita Zapatista en México o el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil, también, recorrí con curiosidad los dos salones que se encontraban al lado y lado de la sala y que, a juzgar por el tamaño de las sillas y mesas, estaban destinados para las infancias.

Mientras leía los títulos de los libros que se encontraban a la venta, Diego, educador popular y uno de los artífices del encuentro, comentaba que este año la escuela había experimentado una baja en la matrícula de las infancias y adolescencias migrantes, afirmaba que varias familias habían optado por irse del país, tras la amenaza del nuevo gobierno de perseguir a todas aquellas que estuvieran “sin papeles”. Pensé que con ello no solo se perdían estudiantes, también, se perdía una diversidad de experiencias de vida que enriquecen todo lo que se hace en la escuela.   

La sala fue acogiendo a personas que venían, en su mayoría, de procesos educativos de Santiago, nos acomodamos en un semicírculo y el evento inició con una breve presentación del lugar donde nos encontrábamos y de las intenciones que estaban puestas en el conversatorio, organizado por el Diplomado en Educación Popular y Pedagogías Emancipatorias. Debo confesar mi nerviosismo y agradecí (en silencio) que quienes iniciaban la conversación eran las invitadas de los preuniversitarios populares, así se “rompió el hielo”: al calor de la palabra y de la experiencia compartida de ser educadoras populares. 

La primera intervención fue la de Rayen, profe del área de ciencias del Preuniversitario Popular La Loica y a quien conocía de antes porque en el proceso de escritura del libro, tuve la oportunidad de entrevistar por videollamada. Rayen presentó brevemente al preu, nos contó que son un proceso pequeño de, aproximadamente, 150 estudiantes, lo que a mi juicio no es “tan modesto” y representa un gran desafío pedagógico. También, fue sincera respecto a la deserción: “terminamos el ciclo con no más de 20 estudiantes”, situación que es común en este tipo de experiencias educativas que cuentan con convocatorias masivas al inicio y altos niveles de deserción al final, cuestión que, aunque ha sido problematizada desde adentro, aún no encuentra explicaciones más allá de la multicausalidad y del desafío de sostener un proceso de educación no formal y compensatorio. 

Otro elemento interesante que presentó la compañera fue el de la tensión con la institución educativa en la que desarrollan el preu, si bien este vínculo les permite contar con infraestructura para sostener la experiencia, también limita su autonomía y el libre desarrollo de su proyecto político-pedagógico. Sin duda, hasta que no avancemos en procesos de gestión popular-comunitaria de áreas tan relevantes como la educación, nos encontraremos en la constante negociación entre “lo que se tiene que hacer” y “lo que queremos hacer”. Finalmente, se mencionó que el preu sostuvo un centro de estudios que pretendía ir más allá de la preparación de las pruebas de admisión y acompañar a sus estudiantes en ese tránsito de la educación media a la educación superior. 

Llegó el turno del PreU Peda, proceso que se creó en el 2023 y que es dinamizado por estudiantes de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, lo que lo hace una experiencia interesante, ya que, además de cumplir con el objetivo inmediato de preparar críticamente a sus estudiantes para las pruebas de admisión, también contribuye a la formación de educadoras comprometidas con la transformación social. Esta caracterización a veces se pasa por alto, se desconoce que las educadoras o “profes” hacen parte del sujeto pedagógico que se construye en los preuniversitarios y, en ese sentido, que este tipo de experiencias también transforman las subjetividades de sus educadoras y potencian su propia organización. 

Ahora bien, como una muestra de la diversidad que habita en los preuniversitarios populares, contamos con la participación de las compañeras de la Colectiva Ketra. He de decir que con las compas habíamos compartido algunas reuniones en la Casita Sindical y Comunitaria de San Joaquín, sin embargo, no había escuchado sus reflexiones sobre la experiencia educativa que sostienen, desde hace varios años, con mujeres privadas de la libertad. La verdad fue todo un descubrimiento para mí, abrió mis horizontes de sentido y lamenté no haber podido dar cuenta de este preuniversitario en el libro. Tomé atenta nota sobre lo que significa trabajar con educandas que han sido sistemáticamente excluidas de la escuela y a quienes se les repite que no son parte de la sociedad y, sobre todo, me hizo mucho sentido cómo las compas han definido objetivos acordes al contexto y a la realidad inmediata de sus estudiantes, esto, a mi parecer, es esencial para evitar la frustración y para no caer en el juego de la evaluación estandarizada. Quedé con la tarea de leer sobre el concepto de autoestima pedagógica y con la intención de conocer de cerca la propuesta antipunitivista de las compañeras. 

Finalmente, se presentó el proceso más antiguo del conversatorio: el Preuniversitario Popular Víctor Jara que en junio cumplirá 25 años de existencia. Conocía su experiencia, ya que, en el 2013 hice un viaje de vacaciones a Santiago y aproveché para ir a una de sus sedes en la Universidad de Chile. En ese momento, era educadora de la Coordinadora de Procesos de Educación Popular En Lucha de la ciudad de Bogotá y pudimos hacer un intercambio de material y conversar sobre nuestras experiencias organizativas. Del Víctor Jara valoro su constancia, sistematicidad y rigurosidad, también, me emocionó reconocer que están dispuestas a explorar nuevas formas organizativas y propuestas pedagógicas, nos contaron de su apuesta por salir de la universidad, de ir al barrio, a las poblaciones y desarrollar otras áreas como las artes. También nos invitaron a la celebración de su aniversario, evento al que espero poder asistir. 

Tras las intervenciones de los preuniversitarios, llegó el momento de presentar el libro que escribí junto al educador popular, Daniel Sánchez. Tal y como acordamos, inicié con los saludos y agradecimientos correspondientes y luego planteamos algunas ideas-fuerza que tenían que ver con los lugares de enunciación desde donde escribimos, los temas que desarrollamos en los 3 capítulos y, finalmente, aquello que nos quedó pendiente abordar y que se relacionaba directamente con el tema del conversatorio: los desafíos y perspectivas de los preuniversitarios populares. Sobre esto último quisiera centrar la atención porque fue la principal preocupación de quienes nos encontrábamos ese día. 

Partimos por reconocer que los preu son experiencias que se encuentran en el marco de la autoconstrucción, es decir, en el desarrollo de una propuesta educativa alternativa que prefigura otras educaciones, otras prácticas sociales y organizativas. En ese sentido, son espacios que construyen subjetividades rebeldes y problematizan el tipo de sujeto pedagógico de la educación hegemónica tradicional. Por tanto, su aporte es innegable, hacen parte de la dimensión educativa de procesos más amplios de transformación social. Sin embargo, como toda experiencia, tiene “su techo” y pese a que llevan más de 50 años en América Latina no han logrado avanzar en niveles de organización para disputar el acceso a la educación y enfrentar los embates del modelo neoliberal. 

Así, entendíamos que había que volver a conversar sobre aquello por lo que luchamos, ir definiendo un marco reivindicativo a corto, mediano y largo plazo: ¿vamos a defender la gratuidad?, ¿a demandar financiamiento para la educación pública?, ¿a proponer que las instituciones educativas tengan ingreso directo?, ¿a exigir la eliminación de los exámenes de admisión?, ¿a volver con la consigna de acceso universal, libre y gratuito? Son preguntas que se deben responder a partir de la propia experiencia y con las comunidades educativas. 

En ese sentido, también reconocíamos que nos enfrentamos al desafío de construir el sujeto colectivo que va a luchar y a sostener dichas reivindicaciones. Los preuniversitarios no han logrado posicionar demandas propias de las educadoras populares ni de las jóvenes y personas que son excluidas del sistema educativo (mucho menos de sus familias y comunidades). Hay entonces un arduo camino por recorrer si, en definitiva, nuestra apuesta es aportar en las luchas por la vida digna de la clase popular y trabajadora.

No quisiera terminar esta reseña sin mencionar que en el conversatorio, las educadoras de los preuniversitarios manifestaron su disposición de seguir encontrándose, de avanzar en alguna instancia de articulación para enfrentar juntas el difícil escenario que se avecina. Al final me sentí esperanzada, sé que las promesas de coordinarse a veces son difíciles de concretar pero, por lo menos, hubo intercambio de contactos, invitaciones puntuales y mística. Ojalá podamos hallar la manera de encarar los desafíos de la transformación desde el compromiso militante de forjar la educación liberadora y popular. 

1 comentario en “Preu Populares: Perspectivas desde la educación popular”

  1. Creo que es fundamental tener una organización más grande, donde cada uno de los PreU funcionen según la dinámica del territorio en donde se encuentre ubicado, con un sistema federal, asi se pueden unir criterios y compartir experiencias.
    La Educación Popular, es un continuo desafío, lleno de lucha, pasión y dedicación por cada uno de los estudiantes que alberga.
    Un gran aplauso y mi puño en alto por todos los que hacen posible la EDUCACIÓN POPULAR. Arriba las y los que luchan!!!

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